El programa lookahead de 3 semanas (sin reescribirlo cada lunes)
Nadie construye con un programa de dieciocho meses en la mano. Se construye con las tres semanas siguientes. El programa lookahead es esa ventana —la porción del programa maestro que ya está lo bastante cerca como para ser real— y en la mayoría de las obras se sigue produciendo copiando filas a una hoja de cálculo a mano, todos los lunes.
- Qué es realmente un lookahead
- Solape, no contención: el detalle que casi todos fallan
- Por qué se ancla al lunes
- Un ejemplo real: Residencial Los Molinos, Bloque C (Getafe)
- Qué se criba realmente en una revisión de restricciones
- PPC: puntuar la promesa
- Generarlo en vez de reescribirlo
- Convertirlo en un documento útil, no solo en un filtro
Qué es realmente un lookahead
Un lookahead es un extracto corto y rodante del programa maestro —normalmente tres semanas, a veces dos, cuatro o seis— que muestra solo el trabajo que toca esa ventana. Avanza cada semana, así que una misma tarea aparece en varios lookaheads consecutivos según se acerca y se entiende mejor.
Existe porque un programa maestro y un plan de trabajo son documentos distintos con funciones distintas. El programa responde a «¿llegamos a la fecha de entrega?»; el lookahead responde a «¿qué pasa el martes, y ha pedido alguien la ferralla?». Intentar llevar la reunión semanal de coordinación en obra con un programa de doscientas líneas es la razón por la que se imprime en A0 y luego se ignora.
En términos de Last Planner, el lookahead es donde aparecen las restricciones: el trabajo está lo bastante cerca como para preguntar si el permiso municipal, el acopio, la cuadrilla del subcontratista y el gremio anterior van a estar realmente ahí. Y las tres semanas no son tres semanas iguales: se endurecen a medida que se acercan.
- La semana 1 está congelada. Las cuadrillas están contratadas y el material está a pie de obra. Solo cambia una línea si pasa algo que nadie podía prever.
- La semana 2 está comprometida pero blanda. Las restricciones están resueltas, o tienen un responsable con nombre y una fecha. Es la semana en la que todavía te queda margen de maniobra.
- La semana 3 es planificación. El trabajo está identificado y cribado, no prometido. Aquí las tareas pueden moverse; para eso está esa semana.
Esa gradación es lo que separa un lookahead de un simple recorte del programa. Si las tres semanas se tratan igual —todas comprometidas, todas negociables— el documento no sirve ni para comprometerse ni para planificar.
Solape, no contención: el detalle que casi todos fallan
Esta es la regla que hace correcto un lookahead, y la que más se rompe en las hojas de cálculo hechas a mano.
Una tarea pertenece a la ventana si la solapa, no si cabe dentro de ella. El paquete de cimentación de ocho meses que empezó en marzo y llega a noviembre está ocurriendo ahora mismo, y es precisamente el trabajo que el equipo de obra más necesita tener delante. Filtra por tareas que empiecen y terminen dentro de las tres semanas y perderás todas las actividades de larga duración de la obra, dejando un lookahead muy pulcro que describe un proyecto en el que no trabaja nadie.
La comprobación son dos comparaciones, no cuatro:
tarea.inicio ≤ ventana.fin Y tarea.fin ≥ ventana.inicio
Esa es toda la regla, y es exactamente la que aplica gantts.app. Tiene una consecuencia que conviene conocer: un grupo padre nunca entra por sus propias fechas. Las fases entran solo como contexto —cuando una tarea de dentro cae en la ventana, sus ancestros la acompañan— y se dibujan como encabezados, no como trabajo que estés comprometiendo. Así las filas no llegan huérfanas a una lista plana en la que nadie sabe de qué planta se está hablando.
Por qué se ancla al lunes
El lookahead es un ritual semanal ligado a una reunión semanal. Una ventana que fuese de jueves a jueves partiría la semana laboral por la mitad y no le serviría a nadie que la leyera, y menos aún al acta de la reunión, que se redacta pensando en semanas completas.
Por eso la ventana siempre retrocede al inicio de la semana. Abre la herramienta un miércoles y obtendrás la ventana que empezó el lunes, no un bloque de tres semanas arrancando a mitad de semana. Las flechas la avanzan semana a semana cuando necesitas mirar más lejos, y Esta semana la devuelve a su sitio.
Las semanas son semanas naturales, no semanas laborables: «tres semanas vista» significa veintiún días, no quince días laborables. Es una distinción que importa en España más que en casi ningún sitio, porque entre Semana Santa, los festivos autonómicos, algún puente y la parada de agosto, veintiún días naturales pueden contener muy pocos días de trabajo real.
Un ejemplo real: Residencial Los Molinos, Bloque C (Getafe)
La obra. Bloque C de una promoción de 48 viviendas en Getafe, siete plantas, con las plantas 1 a 3 ya en fase de acabados y la estructura del ático todavía en marcha. Marta Iglesias, jefa de obra, lleva la planificación con dos encargados: Javier Ferrán en instalaciones y Nuria Belmonte en albañilería y tabiquería. La ventana se abrió el lunes 20 de julio de 2026 y llegaba hasta el domingo 9 de agosto: de las 214 tareas del programa maestro, trece solapaban la ventana.
Semana 1 — congelada, del 20 al 26 de julio. Instalación de bandeja y canalización de climatización en planta 2 (Javier, cuatro operarios; el material se acopió el 14 de julio). Replanteo y fijación de guías de tabiquería seca en planta 2 (Nuria, seis operarios). Y el trasdosado del patinillo 3, que empezó el 2 de junio y no termina hasta el 21 de agosto: aparece en la ventana aunque no empiece ni acabe dentro de ella.
Semana 2 — comprometida, del 27 de julio al 2 de agosto. Bajantes de la instalación de climatización en planta 2 (Javier), placado del ala oeste (Nuria) y replanteo de canalizaciones en planta 3. Dos restricciones abiertas en el acta de la reunión: las bajantes dependían de que la dirección facultativa validase el cambio de trazado en el falso techo del pasillo, y el placado dependía de un acopio de placa de yeso prometido para el 24 de julio. Marta puso nombre y fecha a cada una: validación a Javier para el 23 de julio, acopio al jefe de compras para el 24.
Semana 3 — planificación, del 3 al 9 de agosto. Placado de planta 3, segunda fase de electricidad en planta 2 y el hito de prueba de estanqueidad de climatización el 7 de agosto. Nada prometido: en esa semana la obra solo estaba nombrando lo que la podía bloquear. Y detrás, el elefante en la habitación: la parada de agosto del subcontratista de instalaciones, del 10 al 24, que ya asomaba por el borde derecho de la ventana.
Una semana después la ventana rodó al 27 de julio – 16 de agosto. Marta pulsó la flecha una vez; no se reescribió nada. La semana antes comprometida pasaba ahora a estar congelada, y las bajantes de climatización no habían llegado listas. La dirección facultativa no contestó el 23: el visado del cambio de trazado llegó el 29 de julio pidiendo además una altura libre distinta en el pasillo. Las bajantes no se metieron en la semana congelada de todos modos. Se movieron al otro lado de la parada de agosto, con el código «validación pendiente», y los cuatro operarios de Javier pasaron al replanteo de canalizaciones de planta 3, que ya venía cribado de la antigua semana 3. La placa de yeso sí llegó el 24, así que el placado arrancó en fecha.
El resultado. Seis tareas prometidas para la semana del 27 de julio, cinco terminadas tal y como se prometieron: un PPC del 83 %, con un solo código de motivo. Ese código había aparecido tres veces en nueve semanas, y eso —no el porcentaje— fue lo que cambió la obra. Marta sacó las validaciones de la dirección facultativa a un cribado de seis semanas, porque tres semanas eran menos de lo que el aprobador tardaba de verdad. El coordinador de seguridad y salud, por su parte, empezó a leer el mismo lookahead para actualizar el plan de seguridad y salud: si el placado de planta 3 se adelantaba, los medios auxiliares tenían que estar montados antes.
Qué se criba realmente en una revisión de restricciones
Es una reunión de cribado, no de seguimiento: para cada tarea que entra en la semana 2, la pregunta es si lo que necesita va a estar ahí, y si no, quién lo va a conseguir y para cuándo. Con siete categorías se cubre prácticamente todo lo que frena una obra.
| Restricción | La pregunta que haces | Quién la resuelve |
|---|---|---|
| Materiales y acopio | ¿Está pedido? ¿El plazo de suministro cabe en la ventana? ¿Hay dónde acopiarlo? | Jefe de compras |
| Información y proyecto | ¿El plano está emitido para construcción y ha vuelto la consulta a la dirección facultativa? | Oficina técnica |
| Mano de obra | ¿El gremio correcto, en el número correcto, con la formación en vigor para esa semana? | Encargado de la subcontrata |
| Medios y maquinaria | ¿Está el medio auxiliar montado, revisado y no comprometido con otro gremio a la vez? | Jefe de producción |
| Licencias y permisos | ¿Solicitado el permiso municipal, y el plazo real del ayuntamiento cabe en la ventana? | Quien lleve esa relación |
| Trabajo precedente | ¿El gremio de delante ha terminado y entregado de verdad, no «casi»? | Jefe de obra |
| Espacio y acceso | ¿Puede llegar la cuadrilla, con andamio, iluminación y un recorrido seguro? | Coordinador de seguridad y salud |
Una tarea con una restricción abierta no entra en la semana congelada. Ascenderla igualmente es exactamente la forma en que un lookahead se convierte en decoración de caseta de obra: todo el mundo aprende que las fechas de la semana 1 son orientativas, y a partir de ahí el documento ya no compromete a nadie.
El parte diario cierra el círculo. Si lo que se apuntó el martes no se contrasta el lunes siguiente con lo que se prometió, las restricciones se resuelven de memoria y siempre se resuelven las mismas.
PPC: puntuar la promesa
Un lookahead que nadie puntúa es solo un Gantt más corto. Lo que produce la reunión no son las filas filtradas: es un compromiso, y un compromiso que nadie mide es un deseo.
La medida es el porcentaje de plan completado (PPC). Al final de la semana congelada, divides las actividades terminadas tal y como se prometieron entre las actividades prometidas. Seis prometidas, cinco hechas: 83 %. Sin nota parcial: una actividad al 90 % puntúa cero, porque el gremio que va detrás sigue sin poder entrar.
Esa dureza es justamente el objetivo. El PPC mide lo fiable que es tu plan, no cuánto trabajo se ha hecho. Una semana de esfuerzo enorme y no planificado que cumple la mitad de sus promesas es una mala semana, porque todos los que venían detrás habían organizado sus cuadrillas alrededor de la promesa.
El motivo apuntado en cada fallo importa más que el número. Un código por actividad incumplida —validación pendiente, material fuera de plazo, gremio anterior sin terminar, meteorología, cambio de proyecto—. Al cabo de diez semanas se acumulan y señalan solos la única cosa que merece la pena arreglar.
Los equipos que empiezan se mueven entre el 50 % y el 60 %; eliminando restricciones de forma sostenida se llega al 75-85 %. Semana tras semana por encima del 90 % suele significar un plan acolchado, con holgura escondida en cada línea. Sigue la tendencia y los códigos, no el número absoluto.
Generarlo en vez de reescribirlo
Plantillas de lookahead a tres semanas hay de sobra: publica una Smartsheet, y media docena de webs más ofrecen la suya, y casi todas las constructoras tienen su propio formato heredado de la última obra. Todas son una rejilla en blanco que rellenas a mano.
Ese es el problema de verdad. El calendario ya contiene la respuesta; el trabajo semanal consiste en copiarla, y copiarla es de donde vienen los errores. Se te escapa una tarea, o actualizas el maestro y te olvidas del lookahead, y los dos documentos empiezan a contradecirse en silencio hasta que alguien lo descubre en la certificación mensual de obra.
En gantts.app el lookahead es una vista de los mismos datos:
- Abre tu plan y pon Vista en Próximas semanas. El gráfico se recorta solo a la ventana.
- Elige la ventana: 1, 2, 3, 4, 6 u 8 semanas, según tus plazos de suministro.
- Avánzala con las flechas, o pulsa Esta semana para volver al lunes de hoy.
- Activa Columnas y deja visibles Responsable, Inicio, Fin y Días: es lo que se lee en la reunión.
- Enciende Ruta crítica si quieres ver cuáles de esas tareas no tienen holgura (la leyenda lo indica: rayado = ruta crítica).
- Abre Calendario y marca los festivos locales y la parada de agosto, para que las duraciones no cuenten días que nadie va a trabajar.
- Usa ⬇ Exportar ▸ 📄 Documento PDF o 🖼 Imagen PNG para la pared de la caseta, o 📊 Excel (.xlsx) para adjuntarlo al acta.
- Cuando termines, vuelve a Todas las tareas para recuperar el programa completo.
El gráfico hace zoom sobre la ventana, así que las tres semanas se leen en vez de quedar comprimidas en una franja de un eje de dieciocho meses. Una banda superior indica qué ventana estás mirando y cuántas tareas hay —«lookahead de 3 semanas · 20 jul – 9 ago — mostrando 13 tareas de 214»— porque un gráfico filtrado que no avisa de que está filtrado se lee como un plan al que le faltan tareas. Ver todas las tareas restablece el programa entero.
Por defecto la ventana sigue al día de hoy, así que rueda sola entre una visita y la siguiente; las flechas la fijan a un lunes concreto hasta que pulsas Esta semana. Cambia una fecha en el maestro y el lookahead ya está bien. No hay nada que volver a copiar.
Convertirlo en un documento útil, no solo en un filtro
- Pon un nombre en cada línea. Un lookahead sin responsable por tarea es una lista de deseos. Activa la columna Responsable y que sea una persona, no una empresa.
- Desglosa más el trabajo cercano que el lejano. Una tarea que pone «Acabados de la primera planta — 6 semanas» está bien en el programa maestro y es inútil aquí. Divídela según se acerca: ferrallado, encofrado, desencofrado del forjado, y no «estructura».
- Que sea corto. Si el lookahead llega a sesenta líneas, o la ventana es demasiado larga o el plan es demasiado detallado para esta reunión.
- Criba los suministros de plazo largo en un horizonte más largo. Si un aprobador tarda cinco semanas, un cribado a tres semanas detecta el problema siempre, y siempre tarde.
- Apunta los incumplimientos. Un código de motivo escrito en la pizarra de la caseta ha desaparecido el jueves. Va en el acta o no existe.
- Cuenta con el calendario real. Festivos autonómicos, el puente y la parada de agosto no son excepciones: son la mitad del motivo por el que un lookahead de verano no se parece a uno de marzo.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un programa lookahead de 3 semanas?
Un extracto rodante del programa maestro que muestra solo el trabajo que toca las tres semanas siguientes. Se actualiza cada semana y sirve para coordinar el día a día y detectar restricciones mientras aún hay margen para resolverlas.
¿Por qué tres semanas?
Es plazo suficiente para resolver restricciones —acopios, licencias, cuadrillas— y lo bastante corto para que las fechas sean creíbles. Las ventanas de dos, cuatro y seis semanas también son habituales; la duración adecuada depende de tus plazos de suministro y del tiempo real que tarda en contestarte la dirección facultativa.
¿Debe aparecer en el lookahead una tarea larga que empezó hace meses?
Sí. Todo lo que solape la ventana pertenece a ella. Filtrar por tareas que caben enteras dentro de las tres semanas descarta justamente el trabajo de larga duración que está ocurriendo ahora.
¿Qué es el PPC y qué puntuación es buena?
Actividades terminadas tal y como se prometieron dividido entre actividades prometidas, sin nota parcial. Los equipos que empiezan sacan un 50-60 %; un 75-85 % ya es bueno. Por encima del 90 % de forma sostenida suele indicar un plan acolchado. Los códigos de motivo importan más que el número.
¿Qué pasa con una tarea que no llega lista?
Se saca de la semana congelada en vez de prometerla igualmente, se apunta el motivo y la cuadrilla se reasigna a trabajo que ya estaba cribado. Ascender una tarea que no está lista destruye exactamente la fiabilidad que el lookahead existe para construir.
¿Puedo hacer un lookahead en Excel, y cómo lo imprimo?
Casi todo el mundo lo hace así, reescribiendo filas del programa cada semana; generarlo como una vista elimina la reescritura y la desincronización. Para imprimirlo, pon Vista en Próximas semanas y exporta a PDF o PNG: la exportación refleja lo que hay en pantalla, así que obtienes la ventana y no el programa entero.
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